Todo empezó como un juego. Como siempre empiezan estas cosas. Un grupo de chalaos por la música, los deportes y las mujeres se enzarzan en discusiones bizantinas sobre canciones, sistemas de votación, ordenación, y todas esas fruslerías. Una buena excusa para repasar algunas de las mejores canciones internacional de todos los tiempos . Una lista que, como todas, es subjetiva y sobre la que no se ponen de acuerdo ni siquiera los individuos que la perpetraron...

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lunes, 18 de julio de 2011

14 - "Teenage kicks", The Undertones

  • álbum: Teenage Kicks
  • año: 1978
  • sello: Good Vibrations

  • "Teenage dreams, so hard to beat"

Para qué vamos a engañarnos: yo era "moderno, con matices siniestros". Moderno en esa época –primeros 80- significaba básicamente "sintetizadores". Y lo otro significaba que las únicas guitarras que escuchabas eran las de grupos oscuros como Joy Division, Echo & The Bunnymen, The Sound o The Church. El punk era apenas algo pasado y rancio que escuchaban los equivalentes de entonces a los perroflautas actuales. Algo especialmente desaseado y aburrido. El punk-pop no sabíamos aún ni lo que era. De la New Wave oíamos campanas que identificábamos parcialmente y con dificultad, gracias a la insistencia de algunos grupos españoles en recrearla aquí.

Afortunadamente, no se había inventado internet. Afortunadamente, las tiendas de discos de segunda mano ya existían. Afortunadamente, la combinación de ambos factores te permitía equivocarte.

Por equivocación (supongo que quedaría mejor hablar de mi voraz compulsión y curiosidad musical, blablabla, pero supongo que debió ser por desconocimiento, por una supuesta conexión nuevaolera o porque costaba cinco duros de entonces) un día aparecí por casa con una copia de "Hypnotized", de unos tales The Undertones. (1)

Lo que sí recuerdo es que me enganché a una de las canciones del disco. Años y años. Le saqué la letra como pude y berreaba por casa aquellos pareados de "My perfect cousin/what I like to do he doesn't/He's his family's private joy/his mother little golden boy". Para ser sinceros, y como seguía siendo un tío lleno de prejuicios, mientras la estantería se iba llenando de discos de synth-pop, de new romantics y de guitarrazos épicos recargados, nunca me preocupé de averiguar quiénes, de dónde o qué eran aquellos tales The Undertones. Pero "My perfect cousin" se mantuvo en mi cabeza años y años, y acudía a ella (junto a dos discos igualmente calificables de pulpos en garaje en mi discografía de entonces, uno de XTC y otro de Tempole Tudor) cada vez que necesitaba una inyección de vitamina espiritual.

Pasaron los años, me hice mayor, abominé de la música y volví a ella, esto último a lo largo de un periodo de 10 años. Seguía recordando palabra por palabra la letra de "My perfect cousin". Pero ya no tenía prejuicios.

Y, siempre curioso y siendo fan de la época en que crecí, a la vez que me ponía al día de la actualidad decidí volver la vista hacía todo lo que –suponía, y suponía bien- me había perdido en su/mi momento.

Y allí estaba esperando, fresca como el primer día. En el instante en que escuché "Teenage kicks" olvidé para siempre la letra de "My perfect cousin". Y de muchas otras canciones que me servían para elevar el estado de ánimo. Nunca me he arrepentido de no haberla escuchado en su momento. No me hacía falta: entonces yo ERA adolescente. Pero encontrar cuando ya eres mayor algo que te devuelve de golpe, ni que sea durante dos minutos y medio, todo el sentimiento de esa adolescencia es una experiencia mucho más plena y difícil de hallar. Más triste también, eso es verdad.

Por eso entiendo que fuera la canción favorita de alguien que llegó a escuchar tantas como John Peel: era un adolescente perpetuo, un idealista nostálgico, alguien que no comprendía el paso del tiempo. Como yo.

Por eso entiendo que quisiera que en su lápida grabaran como epitafio parte de la letra: "Teenage dreams, so hard to beat".

Los sueños adolescentes nunca se desvanecen. Ni siquiera aunque se cumplan. Y "Teenage kicks" no se olvida una vez la has escuchado.

(1) Por cierto, que según consta en su web oficial, no existió edición española de ese LP, el segundo de la banda, así que http://www.blogger.com/img/blank.gifvaya Vd. a saber si lo traje de Inglaterra en viaje de estudios, no logro recordarlo exactamente.


Autor: Luis

Más información: En la wikipedia

Mp3: Teenage kicks

Youtube: En VH1.

lunes, 11 de julio de 2011

15 - "Suspicious minds", Elvis Presley

  • álbum: Suspicious minds
  • año: 1969
  • sello: RCA
  • "We can't go on together
    With suspicious minds
    And we can't build our dreams
    On suspicious minds"
"Suspicious minds" no parece una gran canción. La melodía es bonita, pero hay miles de canciones con bonitas melodías. La letra es de lo más normalita, habla sin especial profundida ni grandes imágenes poéticas de la desconfianza en una relación de pareja. Y Elvis canta bien. Claro, cómo iba a cantar mal, es Elvis, aunque tampoco estaba en su plenitud cuando la grabó. De hecho, fue su último número uno en Estados Unidos y el principio de su cuesta abajo, aún apenas entrevista y no imaginada.

Lo repito; "Suspicious minds" no parece una gran canción. Lo reafirma el dato de que su autor original, Mark James, un cantautor de Memphis de cierta popularidad, fuera completamente ignorado cuando la grabó y publicó en 1968 –un año antes que Elvis- sólo para verla pasar y hundirse sin pena ni gloria alguna entre la indiferencia general.

Entonces... ¿por qué hoy día recibe calificativos como "memorable" y suele aparecer en casi todas las listas de mejores canciones de la historia? ¿Por qué es la canción favorita de tanta gente? ¿Por qué toca la fibra y el corazón? Pues no tengo ni la más mínima explicación científica, ni siquiera mercadotécnica (y eso que la canción es lo que podríamos llamar un "late blossom", un florecimiento tardío, no hace tantos años que se recuperó para el imaginario popular, a raíz de la re-edición conjunta de los números 1 de Elvis).

Pero sí puedo aportar un par de pruebas de primera mano, experimentadas ambas varias veces, de que aunque no lo parece "Suspicious minds" ES una gran canción.

La primera: pinche Vd. en una fiesta llena de gente de gustos musicales y procedencias culturales y geográficas diversas, hágales sudar, que se cansen, que lleguen al límite de sus fuerzas. Y cuando, muy tarde ya, le vayan diciendo que vaya cerrando el chiringuito y vea a los irreductibles apenados, sin ganas de irse, con deseos de ser felices un ratito más... pinche "Suspicious minds". Hay que vivirlo, lo digo en serio.

La segunda: cántela. No en el lavabo o sobre el disco con la voz de Elvis. En serio. Que alguien se la toque (la canción, digo) y trate de cantarla. Aparte de que verá que no es tan fácil como parece, cuando se le erizen los primeros pelos del cogote entenderá un par de cosas.http://www.blogger.com/img/blank.gif

(PD corta-rollo pero necesaria): "suspicious" no significa "sospechosas", sino "suspicaces". Hartito me tienen con lo de "mentes sospechosas"...

Autor: Luis

Más información: En la wikipedia

Mp3: Suspicious minds

Youtube: Versión en directo

lunes, 24 de mayo de 2010

18 - "Tom Courtenay", Yo La Tengo

  • álbum: Electr-o-pura
  • año: 1995
  • sello: Matador Records

  • "As time goes by I know it's gonna happen
    I know it's going away
    Gonna take its toll, gonna take its toll
    Gonna take my time"
Más allá de sus increíbles discos y sus maravillosas canciones, siempre admiré a Yo La Tengo por una cosa: su manera de entender el rock tan honesta, rompiendo tópicos de la manera más natural posible, y su amplísima amplitud de miras en lo que a influencias se refiere, a pesar de haber sido metidos en el saco de un movimiento musical en su momento tan sectario como fue la música indie.

Veamos:

  1. Para empezar, son tremendamente feos. No cumplen ninguno de los cánones estéticos adecuados para pertenecer a la industria musical.
  2. Entre su formación hay un matrimonio (de hecho, son mayoría en el grupo), pero la banda lleva más de veinte años sacando discos con frecuencia, pero no solo eso, sino que también acomete unido proyectos paralelos, como esos irreverentes Condo Fucks, o aquella banda sonora para documentales submarinos.
  3. Son capaces de sacar en un mismo disco canciones que jueguen con el garage, el noise, el funk, el soul, el rock, el pop... y que para colmo no chirríe.
  4. Si quieren se cascan una delicia pop de dos minutos, y al siguiente corte, se explayan en 9 minutos de tensión eléctrica.
  5. No tienen ningún problema en reírse de ellos mismos, como han demostrado en los videos de “Sugarcube” o de este mismo tema que nos ocupa, “Tom Courtenay”.
  6. Su puesta en escena es sobria, pero no exenta de sorpresas. Llamo al recuerdo aquel bailecito cuando tocaban “You can have it all”, o cuando terminaban los conciertos haciendo una especie de fila, mientras paseaban por el escenario aporreando sus instrumentos.
  7. Sus discos no ofrecen abiertamente un concepto o un objetivo artístico. Son colecciones de canciones, y éstas son las que dictan la actualidad del grupo.
  8. No parece que el concepto éxito sea un objetivo en su carrera musical.
  9. ¿Os he dicho ya lo feos que son?
  10. No se cortan en hacer conciertos de más de dos horas, en improvisar canciones sobre el escenario, tocar versiones en la radio por teléfono o atender a las peticiones del público. Después de una carrera tan longeva, la frescura sigue siendo una de sus señas de identidad.

Todo esto permite que su música llegue de una manera mucho más directa, sin obstáculos, sin esas coartadas artísticas tan manidas por la mayoría de los grupos de hoy que los acaba dejando como ingenuos adolescentes o flagrantes caraduras. Sabiendo que en la variedad está el gusto, que su potencial se apoya en el cóctel de géneros, que no hay que elegir: melodía, ritmo y ambiente, todo esta bien... Así han forjado una carrera casi impecable, y así llegaron canciones como “Tom Courtenay”, un buen ejemplo de todo lo dicho: aquí hay ruido, electricidad, intensidad, pero también una melodía hipnótica, unos parapapás que en su momento descolocaron a más de uno, y un final que se difumina entre acoples y distorsión.

El cuarto corte de “Electr-o-pura” trata precisamente de la atracción fatal por el “star-system”, esa fábrica de sueños que ha dado lugar a tantas pesadillas, esa colección de tópicos que han alimentado la vida de cientos de personas bajo una fachada engañosa, falsa, tramposa, y en ocasiones, peligrosa, incluso para aquellos “privilegiados” que la integran., pero que al mismo tiempo ha llenado huecos en muchas ilusiones faltas de base sobre la que construirse. Una negra fábula tras la que se esconden los Beatles (también juegan con The Fab Four en el videoclip correspondiente), una referencia que, como poco, da mucho que pensar.

Yo La Tengo fueron, son y serán la fábrica de sueños de Hoboken. Pero sus ensoñaciones están hechas de la madera del hombre de a pie, de aquel que conoce sus limitaciones, pero que libera sus anhelos y deseos, que se emociona con el contacto y que disfruta de la realidad, sabiendo que ésta es más auténtica cuando se alimenta de humor, de fantasía, de crudeza, y sobre todo, de intensidad. A flor de piel. Al alcance de la mano.

Autor: Jesús Sáez

Más información: Página oficial

Mp3:Tom Courtenay

Youtube: Divertido video de la canción.

domingo, 16 de mayo de 2010

19 - "All tomorrow's parties", The Velvet Underground & Nico

  • álbum: The Velvet Underground and Nico
  • año: 1967
  • sello: Verve(MGM)

  • "And what costume shall the poor girl wear
    To all tomorrow's parties"
Estoy seguro de que si leyera cada semana un libro dedicado a la Velvet, acabaría con 80 años y no los habría leído todos. Así que no me imagino lo que pretenden mis colegas de blog que haga con 15 ó 20 líneas sobre esta canción. No lo entiendo, ¿por qué me meteis en este lío?

Compré el “The Velvet Underground and Nico”, en vinilo, en mi primera visita a Barcelona, no recuerdo el año. Llegué, salí del metro en el Liceo, me metí por una calle de la Ciutat Vella, lo ví en el escaparate, y me lo pillé. No, no era una edición original, por supuesto. Pero ahí está la banana warholiana en mi colección vinílica. Es el primero de la banda, fruto de toda la espeluznante explosión musical que cualquier grupo experimenta en sus primeros años de vida, y que en el caso de la Velvet es aún más espeluznante debido a todo el proceso creativo que les unió a Andy Warhol durante 1966 y 1967, lo que se llamó Exploding Plastic Inevitable. “All tomorrow parties” ya estaba en el repertorio del grupo antes de conocer a Warhol, y cuando todo empezó Lou Reed tuvo que arreglarla para que la cantara Nico. Así quedó grabada, con la voz alemana de Nico en su versión más gutural.

Lo primero que pienso al escuchar esta canción es: “¡JODER, TÍO, QUE ES DE 1966!”. Es que es alucinante. TODA LA PUTA MÚSICA DE LOS AÑOS 90 ESTÁ METIDA EN ESTE PUÑADO DE CANCIONES. Toda. Buscad un supergrupo surgido después de 1989 que no tenga o presuma de tener influencia de la Velvet. Todo es puro Velvet. ¿Y qué se dedicaban los demás a hacer en 1966?

No hay nada más que decir. Leed los doscientos millones de libros editados sobre la Velvet o escuchad doscientos millones de veces el “All tomorrow parties”. Todo está ahí. Todo viene de ahí. Todo empieza ahí.

Autor: Xurxo

Más información: http://www.thevelvetunderground.co.uk/

Mp3: All tomorrow's parties

Youtube: Espeluznante versión en directo.

lunes, 27 de abril de 2009

32 - "Boys don't cry", The Cure

  • álbum: Boys don’t cry
  • año: 1980
  • sello: Fiction

  • "Now I would do most anything
    To get you back by my side
    But I just
    Keep on laughing
    Hiding the tears in my eyes
    'cause boys don't cry"

Rascamos cuatro veces las cuerdas de la guitarra: pang, pang, pang, pang. Pegamos tres rápidos baquetazos: ta-ta-ta. Hecho, es sencillo: acabamos de componer el mejor inicio de una canción pop de la historia (con permiso del Debaser de los Pixies).

Hacemos dos riffs de guitarra sobre el ritmo perfecto del bajo y la batería. Hecho, es simple: acabamos de encontrar cómo transmitir en veinte segundos toda la alegría del pop; acabamos de conseguir que hasta el más torpe espantapájaros se ponga a bailar; para los que nos acusan de oscuros, allá va nuestra canción más luminosa.

Contamos una historia sencilla de un chico que no quiere llorar aunque se dé cuenta de que ha perdido, para siempre, a la chica de su vida. La contamos como si tuviésemos 15 años (¿acaso no los tenemos?) y nos pareciera que nunca, en nuestra puta vida, nos fuéramos a poder recuperar de tanto dolor (¡qué hermoso es darse cuenta 15 años más tarde de que el desamor no duele tanto al fin y al cabo!). Hecho, es sencillo: acabamos de crear una de las dos mejores canciones pop de la historia (pon tú la otra, amigo).

¿Es sencillo hacer pop? Varios millones de malas canciones nos dicen que no lo es. Pero esta pequeña joya demuestra lo contrario. ¡Ah, pero es que para hacer algo tan bueno como “Boys don’t cry” hay que tener talento! Ya, será eso...

Autor: Xurxo Benavente

Más información: Página oficial

Mp3: Boys don't cry

Youtube: Videoclip de la canción

miércoles, 25 de febrero de 2009

36 - "The needle and the damage done", Neil Young

  • álbum: Harvest
  • año: 1971
  • sello: Reprise

  • "I've seen the needle and the damage done
    A little part of it in everyone
    But every junkie's
    like a settin'sun"

La música, más allá incluso de los autores e intérpretes que la han hecho viva, siempre ha jugado con la autodestrucción. El rock’n roll creció bajo unas premisas de urgencia y fugacidad y dio lugar a unas máximas que, desde cierta cordura, resultan inaceptables. Los personajes autodestructivos, los perdedores que buscan desperdiciar sus cartas de la manera más truculenta posible, han sido objeto de admiración por imberbes en plena explosión rebelde y sesudos intelectuales en distante estudio psicológico y antropológico. Algo así como un veterinario visitando un zoo, vamos.

Neil Young sabía cuando escribió “The needle and the damage done” que muchos lo iban a juzgar por moralista (en la recopilación “Decades” incluía unas notas al respecto de la canción que rezaban “I am not a preacher, but drugs killed a lot of great men.” – No soy un predicador, pero las drogas mataron a muchas grandes personas), que su posición iba en contra de los cánones del rock y que su música se iba a considerar menos “transgresora” por adoptar este tipo de mensajes. Pero al igual que hoy en día ser honesto es todo un dechado de actitud punk, lo de Young fue un auténtico acto de lucidez y rebeldía. Porque las reglas mandaban que la autodestrucción y la heroína eran el camino, y el decidió no seguirlo. Y sobre todo, porque Young se sentía vivo, y sentía la pena de haber visto morir bajo los efectos de la aguja implacable a Danny Whitten (guitarrista de Crazy Horse) y Bruce Berry (roadie de Young durante sus giras con su banda). Esa melancolía pronfunda, esa tristeza del que ha visto a un hombre apagarse lentamente y morir consumido como un cigarrillo abandonado en un cenicero de papel de plata, está presente en cada cuerda que rasga Young en los apenas dos minutos que dura la canción. A pecho descubierto, de la forma más directa y honesta que por entonces conocía un músico.

No era una cuestión de moral. Era una cuestión vital. No era una cuestión de miedo, sino de respeto. Hay mucho de arrebatador y pasional en esos personajes autodestructivos, sumidos en un mundo de drogas y patetismo (el ejemplo más cercano podría ser Nacho Vegas). ¿Cuál es el mito? Sin duda, en este caso, el autor o intérprete subyugado a su propia necesidad de crear. Entonces, compraremos una nueva entrada para acudir al mayor espectáculo del mundo, nos sentaremos bien arriba en la grada, para tener una visión panorámica de la pista central, y aplaudiremos fervorosamente cuando el trapecista falle el triple mortal sin red.

Autor: Jesús Sáez

Más información: Página oficial

Mp3: The needle and the damage done




Youtube: En directo en la televisión

lunes, 29 de diciembre de 2008

39 - "Pictures of Lily", The Who

  • álbum: single con “Doctor, doctor”
  • año: 1967
  • sello: Polydor

  • "If only I'd been born in Lily's time
    It would have been alright"


Viendo el video de la canción aquí incluido, y la cara de niño bueno de Roger Daltrey hace difícil imaginar lo que fueron The Who en su momento: uno de los grupos de rock con los directos más salvajes en los sesenta. The Who son parte de la historia del rock, pasando del movimiento mod y el rythm and blues a contribuir a dar forma a otros estilos como la psicodelia, el power pop, el brit pop o incluso el punk y la (ejem…) opera rock.

Aunque también es cierto que Daltrey era realmente el niño bueno de la banda en comparación con Pete Townsend y, sobretodo, Keith Moon. Keith no fue solo uno de los mejores baterías de la historia, sino que también representaba todos los estereotipos del sex, drugs & rock’n’roll, siendo su vida merecedora de una película que finalmente será realizada por Mike Myers (glups).

Volviendo a la canción, contiene una de las melodías más pop y adictivas compuestas por Townsend. Lily, de la que habla la letra, es una pin-up que aparece en unas fotos que un padre da a su hijo para “aliviar” sus noches y pueda dormir mejor. Desafortunadamente el chaval se enamora de Lily y pregunta a su padre donde encontrarla, volviendo a la cruda realidad al descubrir que Lily murió antes de que él naciera. La voz de Daltrey le da a la canción la dulzura y la inocencia de un niño (“Lily, Oh Lily”) mientras que la guitarra de Townsend, la batería de Moon y la trompa tocada por el bajista John Entwistle en el puente, le dan la fuerza que caracteriza a The Who. Es una pena que esta canción no fuese incluida en ningún disco del grupo, haciéndola menos conocida que otros de sus hits durante muchos años. Afortunadamente, las múltiples recopilaciones posteriores la pusieron en su lugar.

Autor: Rafa Llarena

Más información: Página oficial

Mp3: Pictures of Lily





Youtube: Video de la canción

lunes, 10 de noviembre de 2008

40 - "Losing my religion", REM

  • álbum: Out of Time
  • año: 1991
  • sello: Warner Bros

  • "That was just a dream"

¿Quien podría imaginar que aquel día en que Peter Buck se aburrió de su guitarra y decidió pasar un rato en el sofá tocando la mandolina se iba a convertir en uno de los momentos fundamentales de la historia del pop-rock alternativo, AOR y otros muchos géneros más?

¿Se imaginaría él que esa simple situación daría a luz a un punto de inflexión en la carrera de su grupo REM, que les haría perdurar para siempre y que les otorgaría el derecho a transitar por un camino de rosas para los restos?

La historia es caprichosa e igualmente así se muestra en la musica. Con Losing My Religion todos ganamos, nosotros tuvimos nuestro himno generacional que disfrutamos hasta la saciedad en garitos, bares y antros y los de Athens ganaron el cinturón de oro, el campeonato del mundo, el cetro del buen gusto para reinar a partir de ese momento el rock de la corriente principal.

REM, los campeones del mundo del dinosaur-rock. Y no sr. Stipe, esta vez no fue un sueño.

Autor: Verne

Más información: Myspace

Mp3: Losing my religion




Youtube: Video subtitulado

lunes, 3 de noviembre de 2008

41 - "Stockholm Syndrome", Yo la tengo

  • álbum: I can hear the heart beating as one
  • año: 1997
  • sello: Matador

  • "No, don't warn me
    I know it's wrong, but I swear it won't take long
    And I know, you know,
    It makes me sigh; I do believe in love

    Another season, but the same old feelings
    Another reason could be
    I'm tired of aching, summer's what you make it
    But I'll believe what I want to believe"

I do believe in love. Una declaración de principios, de esas que con cierta frecuencia me ayudan a entender mis propios motivos, mis por qué. Se me ocurre que quizás una idea similar pudo llevar a los YLT a titular esta belleza como “Síndrome de Estocolmo”. Probablemente, más a menudo de lo que somos capaces de darnos cuenta, las relaciones afectivas funcionan de esta manera. Probablemente, si fuésemos capaces de darnos cuenta, esas relaciones dejarían de ser afectivas. El espacio para el corazón sería mucho más estrecho y cada canción no sería más que un conjunto de notas que acompañan bien o se dejan acompañar, por un conjunto de palabras. Es mucho más hermoso un mundo en el que nos dejamos secuestrar por los afectos, por los amores, por las emociones. Es mucho más hermoso creer en lo que queramos creer.
Autora: Rosa

Más información: http://www.yolatengo.com/

Mp3: Stockholm Syndrome




Youtube: En directo

sábado, 25 de octubre de 2008

42 - "20th Century boy", T-Rex

  • álbum: 20th century boy (single, también en algunas ediciones de Tanx)
  • año: 1973
  • sello: EMI

  • "I move like a cat, charge like a ram
    Sting like a bee, oh babe I wanna be your man"

Mi hermano está temblando como un flan. Intento decirle que no respire tan fuerte, pero en realidad me estoy oyendo a mí mismo. Esta oscura cocina industrial está llena de recipientes que tintinean al rimot del tiritar de nuestras manos. Hace frío e intento aguzar el oído para escuchar dónde están ahora los velocipoptores. Es terrible.

¿Cómo podía pensar hace 10 minutos cuando nos encontramos al primero de ellos que nuestra situación pasaría a ser tan terrible? Oscilaba lentamente mirándonos cariñosamente sumido en una especie de sueño letárgico. Pero era una simple treta. De repente, alzó sus garras y chilló para alertar al resto de la manada mientras se lanzaba a por nosotros. Desde la colina corrimos como locos hacia el restaurante y creímos estar a salvo tras cerrar las puertas a nuestra espalda.

Sólo un momento más tarde un escalofrío recorrió nuestra columna cuando vimos que la manija se balanzeaba al ritmo descompasado de unos arañazos chirriantes en el hierro. Nos giramos buscando una salida y sólo encontramos una puerta basculante con estúpidas inscripciones desfasadas. Tras ella, esta cocina y los armarios donde nos hemos escondido.

El corazón se nos desboca cuando desde la pequeña habitación que nos hemos construído oímos el batir de la puerta que acabamos de cruzar. Una, dos, tres veces. Hay tres velocipoptores caminando lenta, pero inexorablemente por los pasillos. Husmean el aire y se acercan al final de la cocina donde se vislumbra un congelador.

Mi hermano parece al borde de un colapso nervioso y le obligo a mirarme para hacerle entender que debemos huir de ahí. ¡A la de 3!, susurró mientras me imagino aterrada a las criaturas girándose hacia nosotros. Agradezco en mi interior el silencioso deslizar de las ruedas metálicas del armario. Alzo un dedo, un segundo y al tercero nos lanzamos por el pasillo como si no hubiera un mañana. Los velicipoptores intentan correr a por nosotros pero sus afiladas uñas resbalan en el suelo encerado de la cocina y eso nos da un pequeño margen como para alcanzar la puerta basculante mientras lanzamos cacharros de cocina a nuestro paso.

Al salir al exterior, cuando oímos lo que deseamos que sea un tropezón, el sol nos deslumbra, pero nunca nos había parecido tan bello. Ni siquiera en la playa. Pero la alegría es muy corta. Una lluvia de cristales nos indica que los tres velocipoptores también han salido. Ahora se relamen, casi sonríen saboreando nuestra tierna carne. Sólo me queda decirle a mi hermano cuánto le quiero. Y entonces...

Un rugido monstruoso corta el aire paralizando a nuestros cazadores. Oímos unos pesados pasos que acceden al claro donde estamos y todos podemos ver a un gigantesco tiranosaurio que nos mira desde la altura. Uno de los velocipoptores se lanza valientemente contra el nuevo enemigo que casi sin querer lo engancha entre sus fauces y lo agita fuertemente para romperle la columna con un fuerte chasquido que parece un grito. Tira el cádaver contra el suelo y rebota varias veces. Pom, pom, pom. El T-Rex no pierde el tiempo y ataca rápidamente a sus enemigos. Sus dientes afilados rasgan fácilmente la piel de los velocipoptores con un chirrido agudo de los que hacen brotar la sangre.

Sólo entonces se digna mirarnos. A pesar de que unas ramas parecen ocultar sus ojos, sabemos que pronto vendrá a por nosotros. Y lo estamos deseando.

Autor: Mic Crichton

Más información: En castellano

Mp3: 20th Century boy




Youtube: Sudoroso video de la canción

jueves, 25 de septiembre de 2008

45 - "Sweet Jane", The Velvet Underground

  • álbum: Loaded
  • año: 1970
  • sello: Warner Records

  • "Heavenly wine and roses
    Seems to whisper to her when he smiles"

Jack se pone corsé. Jane viste chaleco. La década acaba de cambiar. Lou Reed es el líder absoluto de la Velvet Underground (los fans de verdad llamamos a esta vaginal banda en femenino). Sucesivamente, se había deshecho de otros genios como John Cale, Nico o el mismo Andy Warhol que, aunque en diferentes aspectos aportaban grandes dosis de magia a VU, también rivalizaban con el gran ego del tío de las gafas de sol.

Se acaba de terminar la década del amor y las flores, y empieza la década del cuero y las drogas. Drogas duras, que era lo que se consumía entonces. Veo historias corriendo paralelas a la canción. Historias de gente con dobles vidas. Una vida vacía por la noche y otra vida vacía por el día. Y lo único que les hace seguir adelante es la música. La música que escuchan por la radio, como esta “Sweet Jane” que aún hoy, cuando ya hace muchos años que el youtube mató a la estrella de la radio, se puede llegar a escuchar en algunas emisoras.

La Velvet Underground cambió el mundo del rock. Y volvió a colocar la efervescente escena neoyorkina en el mapa. Tenían “what it takes”: actitud, virtuosismo, ganas de experimentar, espíritu libre, genialidad… y por si todo esto fuera poco, tenían un mecenas. Andy Warhol decidió apadrinarlos y durante un tiempo fueron lo más en las fiestas del Village. Encima les endilgó como vocalista una guapa modelo alemana, que daba el toque sofisticado a la banda. Todo ello, junto a las espectaculares proyecciones estroboscópicas con que Warhol acentuaba la puesta en escena del combo neoyorkino, lograron que el primer disco (el del plátano) fuese muy esperado por la crítica. Por la crítica especializada. Por la crítica muy especializada. De hecho, el disco pasó bastante de puntillas por el radio play y sólo años después se le empezó a reivindicar en sucesivas oleadas. Ahora viene a cuento aquella frase que dice que “Velvet Underground & Nico” fue comprado en su primera edición sólo por 1000 personas, pero que todas ellas, una vez escuchado el disco, montaron un grupo. Me molan estas frases maximalistas de difícil demostración, qué le voy a hacer.

Vinieron después tiempos más o menos convulsos y cuando Lou Reed se quedó como líder omnímodo de la VU empezó a demostrar que también sabía componer canciones clásicas de buen rock’n’roll, como la que nos ocupa. De hecho, el mohíno señor Reed es un compositor prolífico en clásicos. Gusta también, y en eso hay gente que no está de acuerdo con él, de modificar sus canciones a lo largo de los años. En el caso que nos ocupa la ha cambiado para mejor varias veces (para mi la mejor es la que salía en el directo “Rock’n’roll animal”), incluso, según cuentan, cambiando los acordes y las claves en que la toca. Es lo que tienen los genios.

Autor: Pedro Blasco

Más información: The Velvet Underground en castellano

Mp3: Sweet Jane




Youtube: The Velvet Underground interpreta en directo “Sweet Jane”

lunes, 15 de septiembre de 2008

47 - "Goddess on a highway", Mercury Rev

  • álbum: Deserter's songs
  • año: 1998
  • sello: V2 Records

  • "and I know it ain't gonna last"

Cuando una relación es explosiva lo normal es que no dure mucho. Pongámonos en situación: un coche a toda velocidad por la autopista llega antes al destino pero no disfruta del paisaje, de los pequeños detalles que hacen que un viaje te llegue al corazón. Pues eso es lo que nos cuentan Mercury Rev en esta canción. La pasión desatada puede hacer secar el río demasiado pronto y que una relación termine precipitadamente.

De todas formas esta es mi interpretación de lo que cuenta la letra, igual me equivoco (casi seguro después de ver el video de la canción) pero al menos a mí me gusta imaginarlo así. Además en lo musical la sensación pasional se ve perfectamente reflejada en ese momento monumental cuando entra la instrumentación al completo con el órgano retorciéndote las entrañas. Por lo demás, la canción está llena de sutilezas (ese tecladito sonando a campanilla cuando canta "Far above the ocean, deep under the sea there's a river running dry because of you and me").

En definitiva, no está mal ser de vez en cuando un fitipaldi en un momento puntual de la vida aunque yo personalmente siempre preferiré vivir las relaciones en un seiscientos para no perder detalle.

Autor: Jose

Más información: Página oficial

Mp3: Goddess on a highway




Youtube: Video de la canción

martes, 9 de septiembre de 2008

48 - "Man on the moon", R.E.M.

  • álbum: Automatic for the people
  • año: 1992
  • sello: Warner Bros


  • "If you believed they put a man on the moon, man on the moon.
    If you believe there's nothing up his sleeve, then nothing is cool."


El otro día paseba con mi hijo y me preguntó dónde estaban los ojos de la luna. Me fijé en ella y vi que estaba en cuarto creciente así que le tuve que contestar que estaban escondidos. "¿Y la boca?", insistió. "También", volví a contestarle. No estoy seguro de que se quedara muy satisfecho, pero me hizo pensar en cuántas personas habrán visto la cara de la luna.

Porque la luna tiene una cara. Porque hay un hombre en la luna. Probablemente se pasea por allí mientras se busca pelos en la palma de la mano. Que, como todo el mundo sabe, es signo de locura. Encontrarlos. Y puede que buscarlos también.

Este hombre llegó allí desde Caspiar para imitar a todos los selenitas famosos. El mejor, Elvis. Que vive allí, delgado para siempre en un burdel del Mar de la Tranquilidad. Allí, cuando acaban los campeonatos de lucha libre mixta, sube al escenario para cantar junto al mítico Tony Clifton mientras la abuela de ambos come galletas en una esquina.

Una vez al mes dejan entrar al burdel, que se llama Jerry's Famous Deli, a luchadores y cantantes que se consideran profesionales. La última vez, Jerry Lawler y Andy Kaufman acabaron derrotando al dúo formado por Batista y Rey Misterio. Fue asombroso comprobar que debajo de la máscara del segundo estuviese Jack Black. En ese mismo instante, Jack White intentaba recordar cómo se hacía buena música en el escenario mientras veía a un grupo liderado por un calvo cantar una canción sobre un hombre en la luna.

Autor: Mic Carrey

Más información: Página oficial

Mp3: Man on the moon




Youtube: Descriptivo video de la canción.

miércoles, 6 de agosto de 2008

52 - "I wanna be adored", The Stone Roses

  • álbum: The Stone Roses
  • año: 1989
  • sello: Silverstone

  • "I don’t have to sell my soul, he’s already in me now"

I wanna be adored es la atmosférica canción que abre el maravilloso primer disco de los mancunianos The Stone Roses. En ella se reconocen perfectamente los tres pilares en los que se basaba el sonido de la banda: la peculiar voz de Ian Brown, las reconocibles líneas de bajo de Mani y el sonido de la guitarra de John Squire. Con esta formación nos regalaron uno de los discos imprescindibles de los 90 (aunque sea del 89) y se convirtió en todo un hito para una generación, mi generación. Después llegaría el incomprendido Second coming (1994), la desastrosa actuación en el Festival de Benicassim y la disolución del grupo. Las carreras en solitario de Ian Brown y John Squire no alcanzarían ni de lejos el brillo de sus dos primeros discos (veis aquel punto brillante allá a lo lejos?es mi talento…) y Mani se unió a la formación de Primal Scream (otros que tal bailan..)

La canción es totalmente hipnótica, una especie de mantra que evoluciona desde un lento cabeceo inicial a una explosión final, al grito de “I wanna, I wanna, I wanna be adored….”.

Siempre recordaré el escuchar esta canción en la añorada Sala Maravillas de Madrid, cuando la pista de baile se volvía literalmente loca, los primeros compases del bajo de Mani eran recibidos con auténticos aullidos, y la gente acababa saltando y gritando, y es que, en el fondo, todos queremos ser adorados…

Autor: Meru

Más información: Página oficial http://www.thestoneroses.co.uk

Mp3: I wanna be adored




Youtube: En directo en La Hacienda

miércoles, 2 de abril de 2008

59 - "Personality crisis", New York Dolls

  • álbum: New York Dolls
  • año: 1973
  • sello: Reprise

  • "Haaaaaawww hoooooowww
    yeah yeah yeah
    nononono nonononooo"

Si alguna vez quieres decirle a alguien qué es el rock... no, el
rock'n'roll... no, el ROCK MACARRA, simplemente pínchale -¡en
vinilo, coño!- "Personality crisis". La primera canción del primer
elepé de los New York Dolls es toda una declaración de actitud. Abre
un riff básico de rock'n'roll y a los seis segundos entra David
Johansen cagándose en tu puta madre con el grito más macarra de la
historia del rock: ¿algún problema, chavalín?
¿Glam? Claro. ¿Hard? Vale. ¿Proto punk? Seguro. Pero por encima de
todo "Personality crisis" es sexo, drogas y rock'n'roll. Mucho sexo,
muchas drogas y mucho rock'n'roll. A saco. Tanto que hasta los
mismísimos Rolling Stones (primera época, los que se caen de los
cocoteros son una puta marca no más) se debieron escandalizar
escuchando a Johansen escupir acerca de los problemas de
personalidad -los motivados por el exceso de anfetaminas y heroína,
por supuesto, pero también los de identidad sexual y existencial-
propios de la post adolescencia. Se llevaron las manos a los oídos
ante esa guitarra de Johnny Thunders dando la brasa (¡bendita
brasa!) con sus riffs elementalmente agresivos en los lugares
incorrectos. Todd Rundgren al borde de presentar la dimisión como
productor.
- Verás Johnny, es que ahí no procede porque está cantando David.
- ¿Quieres comerme la polla, Todd?
A "Personality crisis" ni le falta ni le sobra nada. Sabe a noche
y a ciudad y es puro espíritu rock. Agresivo, directo, básico,
chuleta. Con su parada por la cara a media canción, con sus ambiguos
silbidos de lápiz de labios ("hey nena... o nene") y con un final
que, por si no te había quedado claro en la entrada, se vuelve a
cagar en tus muertos y si tienes algún problema me lo dices en la
calle.
Mira, si alguien hace una lista con las 10 mejores canciones de la
historia del ROCK -con mayúsculas- y no incluye "Personality
crisis", díselo claro: "no tienes ni puta idea, gilipollas". Y
después te meas en su disco de Queen.

Autor: Jam Albarracín

Más información: Página oficial

Mp3: Personality crisis




Youtube: Brutal versión en directo

viernes, 28 de marzo de 2008

60 - "Like a hurricane", Neil Young

  • álbum: American Stars 'n Bars
  • año: 1977
  • sello: Reprise

  • "I want to love you
    but I'm getting blown away"

Más de 40 años de carrera musical... ¿Os lo imagináis?

Como es lógico, da para mucho. Desde girar por Canadá hasta formar parte de Buffalo Springfield. Volver a estar solo o acompañado por un "caballo loco" y hacer cambiar el nombre a Crosby, Stills & Nash para añadirle un Young. Tocar en Woodstock y luego más discos en solitario o con amigos, como Emmylou Harris, Linda Rondstad o los Crazy Horse rebautizados como The Santa Monica Flyers. En los 80, una década oscura y de experimentación o eso se dice. En los 90 el renacimiento con Freedom y el éxito "Rockin' in the free world" (cuidado, chicos, he enlazado el video heviata y no el clip), donde algunos vieron una profecía de la caída del Muro de Berlín. Lo admito, fue la primera canción que conocí de Neil Young.

Tener una larga carrera musical también permite que te admiren por tu vocación izquierdista (Let's impeach the President) o para que te ganes el apelativo de Padrino del grunge. Sea por tus pintas en algunos conciertos, sea porque tocas con los Pearl Jam o quizá porque Kurt Cobain utiliza una estrofa tuya en su carta de despedida: "it's better to burn out than to fade away". No viene a cuento, pero la disyuntiva también aparece en el divertidísimo video de la canción Sugarcube de Yo la Tengo.

Por encima de todo, estar 40 años en el candelero indica que tienes un listado extenso de buenas canciones como se puede comprobar, por ejemplo en la película "Heart of Gold" que corresponde a un concierto con un montón de amiguitos suyos en Nashville. Curiosamente, no es una de ellas este "Like a hurricane". ¿Demasiado rockera para el honesto ambiente country que se respira en la cinta?

Porque "Like a hurricane" es rock. Rock intimista, de acuerdo. Rock suave, si atendemos a la voz. Pero con una guitarra punzante que se desmelena en los solos dejando el corazón destrozado. En un cómic guionizado por Peter David, Hulk se enfrenta a la furia de un huracán llamado, irónicamente, Betty. Y se da cuenta de que sin la hija de Thunder Ross no tiene nada que hacer. Aunque sufra con ella, aunque la haga sufrir, la necesita para encontrar la calma en sus ojos. Al fin y al cabo, ¿qué amor es mejor? ¿El que duele como los demonios o el que cala tranquilamente? Creo que no lo puedes llegar a saber ni con todo el bagaje de Neil Young a la espalda.

Autor: Hulk Salazar

Más información: Página oficial

Mp3: Like a hurricane


Youtube: Versión en directo desenchufada

miércoles, 5 de marzo de 2008

61 - "Here", Pavement

  • álbum: Slanted and enchanted
  • año: 1992
  • sello: Matador

  • "I was dressed for success
    But success it never comes
    And I’m the only one who laughs
    At your jokes when they are so bad
    And your jokes are always bad
    But they’re not as bad as this "

Dulce sensación de fracaso la que se siente cuando sabes que ya no tiene sentido seguir luchando. Estás ahogándote y sabes en cierto momento que ya no hay esperanza, que nadie te va a salvar. Pero ya puedes descansar. Y te hundes, te relajas y disfrutas del momento.

Yo estaba vestido para triunfar, pero el triunfo nunca llegó. ¿Cómo va a llegar en esta ciudad de perdedores donde nunca hay nada que hacer aparte de reírse de los mismos chistes malos? Será mejor olvidarlo, será mejor resignarse a la suerte de una vida gris.

Es extraño lo pesimista que se mostraba Stephen Malkmus en esta bellísima canción que se salía de la norma en aquel maravilloso disco de debut “Slanted and enchanted”, según la web de Matador, el disco más comprado por los poseedores de un Volvo, y según la revista Time, uno de los mejores 100 álbumes de todos los tiempos.

“Slanted and enchanted” era un disco 100% Pavement, el paradigma del sonido lo-fi que se puso de moda en la escena independiente a principios de los noventa. Poco esmeradas grabaciones en un cuatro pistas, directos caóticos, peinados descuidados… pero sobre todo diversión, mucha diversión (como podrán atestiguar dos miembros de Vermouthsport que se conocieron en un autobús de camino a Barcelona en lo que puede ser uno de los momentos fundacionales de este grupo de amigos). Diversión y, qué leches, buenas canciones.

“Slanted and enchanted” es el disco que debería haber ocupado el puesto que ocupó “Nevermind” en las listas de ventas. Pero quizás Stephen y sus chicos no tenían la ambición del rubio suicida. O quizás la portada era demasiado estrambótica, la gente preferiría sin duda a un niño nadando detrás de un dólar.

A este disco le siguió uno genial (“Crooked rain, crooked rain”) y otros que poco a poco fueron decreciendo en nivel hasta que en 1999 pasó lo que sabíamos que iba a pasar. Pavement, un producto de su tiempo, con fecha de caducidad (como la leche y Luis Aragonés) se dejó hundir dulcemente, tal como, de alguna manera, vaticinaba “Here”.

PD: Para llevarme la contraria, parece ser que Pavement planean una reunión para 2009

Autor: Pedro Blasco

Más información: Pavement en Aloha Poprock

Mp3: Here



Youtube: Videoclip de la canción

viernes, 22 de febrero de 2008

63 - "Disorder", Joy Division

  • álbum: Unknown pleasures
  • año: 1979
  • sello: Factory Records

  • "I’ve been waiting for a guide to come and take me by the hand,
    Could these sensations make me feel the pleasures of a normal man? "


Si pudieras viajar en el tiempo para ver un grupo en directo que ya no sea posible ver en la actualizad, ¿qué grupo querrías ver?
Ufff… difícil elección. O no. Al fin y al cabo, una persona tan volátil como yo, la mayoría de las veces que le preguntan cuál es su grupo favorito responde: Joy Division. ¡Querría ver a Joy Division!

Pagaría la mitad del premio del Euromillón que me tocará este viernes por ver las danzas epilépticas de Ian Curtis, por escuchar en directo el bajo más melódico de todos los tiempos (el de Hooky), por ver al tímido Bernard Sumner apuntalar con su guitarra los metronómicos ritmos de Stephen Morris…

Pero ya no es posible.

Cuánto más leo sobre Joy Division más les admiro… y más me compadezco del pobre Ian Curtis, un tipo tan genial como torturado por la culpa y la epilepsia. Quizás si hubiese podido/sabido dejar a tiempo el showbiz ahora estaría vivo. No sabemos si sería feliz (seguramente no), pero al menos no habría terminado sus días a los 23 años colgado en una cocina… Here are the young men, the weight on their shoulders.

Como decía un amigo, Manchester es una ciudad fea de cojones, pero no tanto… En aquellos días del post-punk, se convirtió en el hogar de un montón de genios y figuras. Ello dio lugar a que surgiera el mítico sello Factory Records, fundado por el gentleman Tony Wilson y con colaboradores de lujo como Peter Saville diseñando portadas o Martin Hannett consiguiendo maravillosas producciones fonográficas tras los controles y sus adicciones. Además, un vivero inagotable de bandas de lo más variado: Buzzcocks, A Certain Ratio, Durutti Column, The Fall, The Smiths (estos ligeramente posteriores)… Y todo ello años antes de aquel otro verano del amor que catapultó de nuevo a Madchester a lo alto de la escena mundial… (indispensable el visionado de la película “24 hour party people”).

Pero volviendo a Joy Division y a la canción que nos ocupa, que es la que abría el primer álbum oficial de la banda (“Unknown pleasures”), “Disorder”, es un perfecto resumen de las obsesiones que orbitaban alrededor de la mente de Ian Curtis. Basta escuchar los dos primeros versos (citados al principio de la reseña) para ingresar en su complicado mundo interior, en el que a menudo hubiera preferido no estar, a cambio de ser una persona normal.

Es paradójico esto de ser fan musical de un grupo como Joy Division. Con sus canciones, el pobre Ian consiguió hacernos más llevaderas nuestras vidas grises de personas normales. Y sin embargo, somos conscientes de que quizás, y sólo quizás, el genio fue lo que condujo a Ian Curtis a su propia autodestrucción.

Autor: Pedro Blasco

Más información: Joy Division en la Wikipedia http://en.wikipedia.org/wiki/Joy_Division

Mp3: Disorder



Youtube: Clip montado a base de fotos de Joy Division

viernes, 1 de febrero de 2008

64 - "Thunder Road", Bruce Springsteen

  • álbum: Born to run
  • año: 1975
  • sello: Columbia

  • "It's town full of losers
    And I'm pulling out of here to win"



Me gustaría creer que aún resuenan en Sant Pere Pescador los ecos del bramido (well, I SAY I WANNA STAY) que solté hace más de 10 años en una torpe (I'm no hero) , pero sentida, interpretación de Fire. Se trataba de imitar el vozarrón que gasta Bruce Springsteen que junto con la fuerza de la E Street Band hizo que me fijase en sus canciones la primera vez que las escuché.

Este primer recuerdo consiste en unas cintas donde estaba grabado el "Live 75-85". Las tenía mi padre por su casa y nos acompañaron en varios viajes en coche (hear their engines). ¿Sería el "pelotilla", un viejo 600 blanco con suelo (sí, suelo!) solar (show a little faith)? ¿O quizá el "flecha amarilla", un R-5 con cubista matrícula de Cuenca? Lo que puedo asegurar es que las poníamos en un viejo radiocassette que aún debe funcionar. Había tantas canciones en esas cintas que incluso podía encontrar alguna que no me gustase como por ejemplo "Hungry Heart". Pero, ¿cómo no caer frente a la magia de tantos clásicos? "Thunder Road", "Fire", "Because the night", "Darkness in the edge of town", "Born in the U.S.A.", "The river", "War", "Born to run"...

Cuando tuve dinero me acabé comprando la caja con los 3 CDs en lugar de (hereje!) la de los 5 vinilos. Intenté convencer a mis amigos de lo molón que era Bruce, pero no tuve mucho éxito. Puede que no fuera el momento porque años más tarde una de las chicas (You ain't a beauty but hey you're alright) que lo había rechazado, se acabó convirtiendo en una gran fan. Pero esta es otra historia y merece ser contada en otra ocasión. Esta soledad (Hey that's me) permitió que, mediante el libreto que acompañaba la caja, fuera capaz de aullar las letras en ese inglés adolescente de escuela pública.

Más tarde, ya en el instituto me encontré con ella. Además de parecerme guapísima (Like a vision), también le gustaba mucho el Boss. Probablemente más que a mí, que también gastaba las cintas de los Dire Straits, los Rolling o Pink Floyd. Con ella, fui a dos conciertos de Bruce. ¿O serían tres? Resulta curioso que cosas que crees que no vas a olvidar nunca, se desvanezcan (let the wind blow back your hair) de esta manera. Debe ser esa misma glándula que nos hace creer que querremos a alguien para siempre, pero acabemos interrogándonos (they're gone) sobre el color exacto de sus ojos o si el lunar rozaba la oreja izquierda o la derecha...

Cómo no podía ser menos, la versión que he elegido es la del álbum en directo. Creo que no llegué a tener la del álbum en estudio, pero soy de la opinión que el rock debe sudarse. En este caso es posible oler el esfuerzo en una canción que habla de uno de los temas más típicos de la adolescencia (maybe we ain't that young anymore): La huida. Los ecos de unos versos dylanianos acompañan a una armónica que podría ser la de Young y toda la fuerza de la guitarra y la voz no impiden que nos sintamos algo tristes al finalizar la canción. Quizá sea ese piano juguetón que baila y nos sube el corazón una y otra vez para acabar estrellado como el cielo, estrellado contra el suelo.

¿Acabaría Mary saliendo al porche a tiempo alguna vez o sería la misma chica que se queda embarazada en "The River"?

Autor: K.

Más información: Noticias oficiales
Club de fans en España

Mp3: Thunder Road



Youtube: Versión en directo sin guitarra

jueves, 24 de enero de 2008

65 - "Happy when it rains", The Jesus and Mary Chain

  • álbum: Darklands
  • año: 1987
  • sello: Blanco y Negro

  • "You were my sunny day rain
    You were the clouds in the sky
    You were the darkest sky
    But your lips spoke gold and honey
    Thats why Im happy when it rains
    I'm happy when it pours"

Noise pop:
Caramelos de dulce melodía sepultados bajo capas de feedback y distorsión.

East Kilbride, Glasgow, Escocia, 1984.

Dos hermanos, los Reid.
Su hamster muerto, Joey.
La cadena de Jesús y María, regalo en una caja de cereales.

Conciertos de veinte minutos y altísima probabilidad de disturbios.

Gafas oscuras y cuero.

The Velvet Underground,
The Stooges,
Beach Boys,
Ramones,
Phil Spector...

Luces estroboscópicas.

Tú fuiste la lluvia de mi día soleado.

Anfetas y alcohol.
Tú fuiste las nubes del cielo.

Melancolía y lluvia.
Tú fuiste el cielo oscuro.

Discos ruidosos, discos hermosos, fama.

Pero tus labios hablaban de oro y miel.

Caramelo psicótico,
tierras oscuras,
besos de alambre de espino,
automático,
la muerte de la miel...

Y por eso soy feliz cuando llueve.

La cima a finales de los ochenta.
Grupo de referencia a principios de los noventa.
La chulería o la indolencia.
Caída y auge, ya nunca fue lo mismo.
Odio el rocanrol.
Amo el rocanrol.

Autor: Pedro Blasco

Más información: April skies, sitio oficioso de The Jesus and Mary Chain

Mp3: Happy when it rains


Youtube: Clip de "Happy when it rains"