Todo empezó como un juego. Como siempre empiezan estas cosas. Un grupo de chalaos por la música, los deportes y las mujeres se enzarzan en discusiones bizantinas sobre canciones, sistemas de votación, ordenación, y todas esas fruslerías. Una buena excusa para repasar algunas de las mejores canciones internacional de todos los tiempos . Una lista que, como todas, es subjetiva y sobre la que no se ponen de acuerdo ni siquiera los individuos que la perpetraron...

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lunes, 21 de enero de 2013

6 - "There is a light that never goes out", The Smiths

  • álbum: The Queen is dead
  • año: 1986
  • sello: Rough Trade
  • "Take me out tonight 
  • Oh, take me anywhere, I don't care 
  • I don't care, I don't care "
Guardo entre mis muchas virtudes una tara que me impide disfrutar al completo de la música anglosajona: no sé una palabra de inglés. Así que aparte de los comodines –love, baby y come’on fundamentalmente- no percibo si una canción está dedicada a una bella historia de amor o a la revuelta de los boers. Pero ello tiene una leve ventaja, soy más sensible, estoy más agudizado a todo lo que engloba el paralenguaje; es decir, sé discernir emociones por leves tonos de voz, por el alargamiento de una sílaba, por un silencio. Para mí, la voz de Morrissey es únicamente un instrumento musical, y así me llega.

Pero vayamos primero a como me asaltaron a mí los mancunianos. Llegué tarde a esta canción. Soy, sin embargo, el feliz poseedor del primer lp de The Smiths y de algunos de sus primeros singles. Y los escuchaba con agrado y mucho. Pero fueron los últimos discos que compre en un buen lustro. En parte las directrices que tomaba la música no me producían ya la excitación de años anteriores; en parte la Universidad, la dilatada jornada en un restaurante de menú rápido y después el año que me hicieron residir en un cuartel de Cádiz hicieron que ni siquiera escuchara la radio.

Fue mi amiga Sonia la que fue capaz de abrir mi curiosidad de nuevo. Sonia era una estudiante gallega que iba a las clases de FP de mi prima, rama administrativa, y que dulcificó mis dos últimos años de estudio. En las dilatadas tardes que pasábamos en la terraza de la discoteca, me iba hablando de su fascinación por los Smiths, de su infinito abandono al escuchar su música. Así que, más por devoción a su palabra que por gusto personal, decidí darle otra oportunidad a la música.

No podría decir siquiera dónde fue, pero sé que al volver de vacaciones entre en una de esas tiendas de discos que abundaban en Barcelona y me dirigí a las cubetas de la S. Escogí al azar, aunque bien recuerdo que me fascinó la contraportada, un grupo de chicas sobremaqueadas, casi pertenecientes a otro mundo. Una de ellas era especialmente guapa.

De esta manera entró en mi vida, ni siquiera había comprado The Queen is dead, sino el The World Won't Listen, con el “There Is a Light That Never Goes Out ” como sexta canción. Lo primero que me fascinó fue la voz, el instrumento. Una voz conscientemente neutra que a veces se abandonaba a tonos en los que se intuía una pasión desbordante. Y después, y poco a poco, las diversas capas de las que está hecha la canción: esas guitarras cortantes, la batería perfecta. Y de golpe el estribillo, uno de los hitos de la entrada a la primera en el mundo del pop. Morrissey canta especialmente excitado y sereno, y el fondo orquestal –lo utilizaron por primera vez en los arreglos- lo llena todo de tensión, casi hasta el ahogo.

Después por libros, por documentales, supe más cosas. Como todo ese ahogo romántico que despuntaba en las letras de Morrissey aquí se convierte en flecha certera. Y como una letra tan exacerbadamente explicita ahondaba en sensaciones desoladas, vitales, ansiosas casi hasta el suicidio. Después pensé que la canción tenía una fuerte carga religiosa, casi mística, quizás esté equivocado pero la forma de plegaria con esos imperativos, el fraseo en versículos,.... Deformado tal vez por esos estudios universitarios que me alejaron del grupo –literatura, así me desvirtué- vi salidas en la noche, fuerzas de destrucción –ese “ten ton truck”- recurrencia en la imagen de la luz, el fuego como purificador. Quizás me equivoque, pero si fuera cierto algo más hondo que una simple historia de amor se nos remueve con esta canción.

A mí desde luego, cada vez que voy a ella esos violines me siguen tensando los nervios; cada vez que voy a ella me pregunto donde andará Sonia, y le doy las gracias por haberme hecho abrir de nuevo la caja de la felicidad.  

Autor: César Prieto  

Más información: En la wikipedia  

Mp3: There is a light that never goes out There Is a Light That Never Goes Out by The Smiths on Grooveshark  

Youtube: Es raro que no lo hayan censurado desde la DGT.

miércoles, 30 de julio de 2008

54 - "This charming man", The Smiths

  • álbum: The smiths
  • año: 1984
  • sello: Rough trade

  • "Will nature make a man of me yet?"

Hecho probado número 1: The smiths son uno de los grupos cuyo repertorio contiene un mayor número de canciones enormes, impresionantes, míticas, impepinables, redondas, perfectas.

Hecho probado número 2: The smiths se han convertido en una religión, que puede provocar que cuando 24 años después, más de 20 años tras su disolución, su cantante, Morrisey, con una carrera en solitario más que discreta, arroja una camisa sudada al público enfervorecido, éste se enzarce en una cruel pelea por conseguir un trozo de la misma. Todas esas canciones perfectas han tenido, por supuesto, algo que ver en la generación de este tipo de reacciones, pero no son ni mucho menos su principal causa.

Hecho probado número 3: aún no ha salido en este top 100 ninguna otra canción de The smiths, por lo que a juicio de sus autores “This charming man” NO es la mejor canción del grupo (sí, saldrán otras, no lo dudeis).

Hecho probado número 4: “This charming man” salió en single en Octubre de 1983, siendo el segundo single del grupo tras “Hand in glove”, y luego sería incluida en el primer disco del grupo.

Hecho probado número 5: en esta canción se juntan, como en cualquiera de su primer disco un maravilloso e inconfundible riff de Johnny Marr y una extravagante, indescifrable e inconfundible letra de S.P. Morrisey (no, no es Servicio Público, pero con estas canciones podría serlo perfectamente). ¿De qué habla? De ponerse guapo para salir y de acabar follando en el asiento del acompañante. Pero lo explica Morrisey, y cuando Morrisey explica algo todos somos él y todos nos sentimos igual de miserables, igual de desplazados, igual de tristes, igual de encantadores, igual de furiosos.

Veredicto: escuchados los hechos se considera probado que los acusados Morrisey/Marr han perpetrado decenas de canciones perfectas y se les considera culpables de cambiar la vida de cientos de miles de personas. Se les condena a quemar todas las portadas con la foto de Joe D’Alessandro y a sudar 80 millones de camisas, una para cada fan irredento. La sentencia es firme y ante ella no cabe recurso alguno. Se cierra la sesión.

Autor: Xurxo Benavente

Más información: Por todas partes (bueno, por lo estructurado y completo, me permito recomendar la web http://www.askmeaskmeaskme.com/)

Mp3: This charming man




Youtube: Video de la canción